Una cuestión de equilibrio

Mucho hemos oído hablar en los últimos tiempos de la palabra equilibrio, demasiado. Actualmente se utiliza por la prensa y los entrenadores de forma muy trivial, sin que parezca tener un significado concreto o conlleve un análisis posterior.

A menudo, cuando un equipo tiene problemas defensivos, lo primero que se hace es mirar a la defensa o al pivote que hace esa labor. Un claro ejemplo de ello es el Real Madrid. Hasta la entrada de Casemiro en el once titular se  aseveraba de forma demasiado banal que Kroos no podía hacer la labor de pivote, que no estaba preparado para ello, que no tenía las cualidades suficientes.

Tanto el partido de Croacia como el de Italia de la selección española, me hicieron acordarme del famoso tema del equilibrio de nuevo y, casualmente, Busquets me recordó en cierta manera al Kroos pivote del Madrid en los partidos exigentes, con una gran diferencia: Busquets sí que es un especialista en ese puesto.

El Madrid encontró cierto equilibrio una vez incorporó a Casemiro a su centro del campo pero discrepo en que la clave se debiera a que Kroos no supiera hacer esa función. Estoy  de acuerdo en que el bávaro no es un mediocentro defensivo al uso y que todavía le faltan muchas cosas por pulir en ese puesto, sobre todo a la hora de hacer las coberturas a los laterales, de no perder el sitio yendo a la presión o basculando en zonas del campo donde no se precisa de su ayuda, pero el equilibrio no se basa en un simple cambio de un jugador por otro.

Hemos visto que a la selección le pasó algo parecido el otro día, con la diferencia de que en los partidos de clasificación rara vez uno se enfrenta a rivales severos, que los partidos amistosos contra selecciones competitivas no se asemejan a lo que uno se va a encontrar en una gran competición y con el problema de que la falta de partidos no da mucho margen a reajustes tácticos o defensivos.

En el caso del Madrid, no es ningún secreto que tiene un serio problema de equilibrio desde hace años y, mal que les pese, ese problema todavía no se ha solucionado con la entrada de Casemiro en el once. Paradójicamente, es la BBC la que genera ese desequilibrio pero, a su vez, es su enorme calidad la que hace sacar al Madrid los partidos adelante y tapa, de algún modo, las carencias defensivas del equipo.

Un equipo en el que no defienden los tres de arriba es difícil de equilibrar, casi imposible diría yo. Si a esto le sumas que en su día jugaba con un mediocentro más creativo que defensivo como Kroos y que ponía a un media punta a su lado a la hora de defender (James o Isco), la cosa se complicaba todavía más. La clave, para mí, por tanto, no es que el alemán no supiera ejercer esa posición sino que tal y cómo está diseñado el Real Madrid se veía desbordado continuamente y gran culpa la tenía la gente que jugaba a su alrededor y que le debía ayudar en tareas defensivas. Un Kroos mucho más arropado o con otro sistema táctico creo que ejercería la función con las mismas garantías de pivote que de volante.

Con la selección española, en los dos últimos partidos, pasó algo parecido a lo que le sucedía al Madrid con el Kroos pivote. Y es que mucho se ha criticado la actuación de Busi en esos dos encuentros. Es más, parece imposible recordar dos partidos seguidos suyos a tan bajo nivel pero creo que, como en el caso del Kroos jugando de 6, tenemos que mirar a quiénes tenía a su alrededor.

Contra rivales poco exigentes, este tipo de carencias, normalmente, son fáciles de disimular. Tu equipo va a tener el balón, se le va a exigir poco defensivamente y su pegada por su superioridad técnica probablemente haga el resto. Los problemas salen a relucir con rivales de mucha mayor entidad, cuando verdaderamente te exigen a la hora de recuperar el balón.

Cesc, Iniesta, Silva o Nolito no son jugadores que se caractericen por ejercer grandes labores defensivas lo que provocaba que Busquets, un pivote defensivo técnica y tácticamente perfecto pero sin un enorme despliegue físico, se viera desbordado una y otra vez (más aun jugando con dos laterales netamente ofensivos). Algo parecido a lo que le pasaba a Kroos en el Madrid contra rivales de la parte alta de la tabla aunque con la gran diferencia de que la selección carece de la pólvora de la BBC arriba.

El Madrid solucionó en parte sus problemas de equilibrio (que no todos) con la entrada de Casemiro en el once y mejoró por dos motivos: (i) incorporó a un mediocentro mucho más físico, capaz de abarcar más terreno de juego y con un rol defensivo más claro y (ii) sumó a un jugador más a la causa defensiva (Kroos) quitando a un jugador que no ejercía esa labor de la misma manera (James o Isco).

En el caso de la selección, vimos que no consiguió solucionar sus problemas de equilibrio ante Italia, probablemente por una falta de tiempo y todo ello a pesar del aviso que le había dado Croacia. Sorprende sobre todo que jugadores como Koke, acostumbrado a ejercer una gran labor defensiva con el Cholo haya tenido tan pocos minutos. Más aún si comparamos su temporada con la de Cesc, de la que parece haber estado ausente. Sin duda, creo que el rojiblanco le hubiera dado más consistencia al equipo y, por tanto, un mayor equilibrio.

Para mí, otra sorpresa fue la cantidad de minutos de los que disfrutó Silva y los pocos de los que disfrutó Lucas Vázquez. Silva ha tenido una temporada truncada por las lesiones y en el partido de Italia (al igual que en el de Croacia) estuvo desaparecido. A pesar de ello, jugó los 90 minutos cuando, de nuevo, un jugador como el extremo del Madrid (que para mi gusto entró demasiado tarde) habría aportado más defensivamente y hubiera abierto mucho más el campo. El partido contra Italia estaba hecho para él: a una selección con tres centrales parecía de cajón que había que intentar hacerle daño a la espalda de sus laterales ofensivos y evitar una entrada por el centro casi imposible.

El resultado fue lo de menos, lo peor fue la imagen de un equipo desbordado en todo momento y sin haber buscado soluciones tras el encuentro ante Croacia. Y es que aunque nos encanta repetir que si tenemos la pelota no nos pueden hacer daño, la realidad es que lo importante cuando se juega en campo contrario es recuperar el balón lo antes posible para no sufrir porque una vez superada la primera línea de presión es cuando el otro equipo verdaderamente puede darte la estocada, cosa que Italia entendió a las mil maravillas con transiciones rápidas defensa-ataque una y otra vez.

De todos modos, aunque parezca utópico, siempre nos quedará la esperanza de haber aprendido la lección y, la próxima vez, recordaremos que cuando el rival tiene un nivel parecido al tuyo el equilibrio es más necesario que nunca.

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  • […] Modric (Real Madrid): si los blancos pretenden pasar, el croata tendrá mucho que decir. La llave de juego del Madrid. Si hace un gran partido seguro que el Madrid saca algo positivo. Rodeado de Casemiro y Kroos es cuando más luce el madridista, tal y como explicábamos en el artículo “Una cuestión de equilibrio” […]

  • […] lo acusó, porque perdió velocidad en la circulación de balón en posiciones ofensivas y no tuvo equilibrio, porque en esa posición el teutón no es capaz de sostener al equipo como hace Casemiro. Isco fue […]

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